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¿Cómo hacer un mapa conceptual?

Mapa Conceptual

¿Cómo se elabora un mapa conceptual?

Para hacer un mapa conceptual se debe seguir los siguientes pasos:

  • Seleccionar:

Una vez escogido el tema o texto a estudiar, se deben extraer de él los conceptos clave y las ideas centrales, que no deberán repetirse, y se hará una lista con ellos. Estos conceptos deben ser los grandes puntos focales del tema tratado.

  • Agrupar:

Luego se debe ordenar visualmente los conceptos obedeciendo a la proximidad o la relación evidente, formando conjuntos en los que a menudo algún concepto podrá repetirse: esos serán los conceptos más generales.

  • Ordenar:

Una vez obtenidos los conjuntos, se ordenará los conceptos dentro de cada uno desde el más general al más específico, o desde el más abstracto al más concreto, obteniendo una jerarquía.

  • Representar:

Se deben entonces dibujar los conceptos, encasillándolos en óvalos, recuadros o cualquier forma que permita visualizarlos mejor y comprender la jerarquía: los más generales serán más grandes, etc.

  • Conectar:

Una vez establecida y representada la jerarquía, se debe interconectar los conceptos, mediante enlaces que bien pueden ser flechas (indicando causalidad, pertenencia, etc.) o bien líneas sobre las cuales se pueden escribir las palabras de enlace que resulten necesarias.

  • Comprobar:

Una vez enlazado todo, se deben leer los enlaces como si fueran proposiciones y verificar que lo que dictan sea cierto, o sea el sentido de lo que hemos querido expresar mediante el mapa conceptual. En caso de no serlo, se deberá corregir el error.

  • Reflexionar:

Contemplando el mapa en su totalidad podemos reformular el conocimiento expresado y establecer las distintas relaciones entre los conceptos.

Consejos para elaborar un mapa conceptual

En un mapa conceptual, un «concepto» viene asociado a un conjunto de ideas, que se encuentran resumidas, sintetizadas o simplemente son evocadas. Estos «conceptos» se unirán a otros a través de flechas, corchetes, etc. Es importante tener en claro el significado de cada «unión», es decir, si expresan causalidad, referencia, o algún tipo de asociación no explicitado.

No toda unión significa lo mismo en todos los mapas conceptuales y como generalmente son de uso privado, cada uno tiene en claro sus sentidos. Sin embargo, podemos usarlos para ciertas exposiciones, y todos los que vean un mapa conceptual deberán entender qué se quiere decir en ellos.

Para que un mapa conceptual sea claro, debe estar organizado de manera tal que con tan sólo una breve mirada entendamos qué se quiere decir y qué conceptos involucran. Por lo tanto, los conceptos principales deben encontrarse en una parte preferencial del esquema (arriba, al costado; dependerá esto del ordenamiento que tenga el mismo).

Por otra parte, los conceptos deben ser relevantes en el tema que estemos tratando, y no deben contener más de tres o cuatro palabras. Es muy común ver en los mapas conceptuales de los alumnos un «mar de flechas», es decir, flechas que se cruzan en todos los sentidos y las direcciones.

Para realizar un mapa conceptual se debe, en primer medida, leer todo el texto en el que nuestro mapa se basará. No es una buena idea ir haciendo un esquema a la par que leemos, ya que el autor puede estar dando un ejemplo, o tan sólo es la antesala a otro tema más importante. Es una buena idea anotar las palabras claves en una hoja borrador al costado del texto, para luego unirlas una vez concluido todo el proceso. Los mapas conceptuales son sin duda una gran herramienta para cualquier estudiante.

Fuente de la imagen: Infografía creada por Freepik